
Poema • Carmen Carrasco Ramos
CORAZÓN VEGETAL
Nuestra vida, tras los años,
va cambiando de color semejante
a una flor blanca, rosa, roja… marchita.
Al abrir mis ojos a la vida,
cuando todo era nuevo y bello para mí,
tenía en mi inocente corazón
una tierna flor blanca y pequeña
que brotó en mi pecho llena de candor.
Al sentir la ilusión por vez primera,
esa flor pura, cándida, flor ingenua,
fue cambiando poco a poco de color.
Y se tornó de blanca en bello rosa,
sonrojada al despertar de ese primer amor.
Al convertirse aquel ingenuo sentimiento
en una gran pasión,
que arrollaba mi vida como un viento,
esa flor, que fuera rosa, se cambió
transformándose en flor roja encendida.
Hoy, después de tantos desengaños,
aquella hermosa flor se marchitó.
Sus pétalos cayeron uno a uno deshojados.
Hoy ya no siento nada. No padezco.
Hoy tengo un vegetal por corazón.
© Carmen Carrasco Ramos ver currículum »